Tipo de planta: Árbol frutal de hoja caduca, ideal para jardines y macetas grandes.
Altura promedio: 1 a 2 metros al inicio, puede crecer hasta 4 metros en cultivo óptimo.
Clima recomendado: Temperaturas templadas y soleadas; se adapta a suelos bien drenados.
Riego: Moderado, evitando encharcamientos; resistente a periodos cortos de sequía.
Exposición: Pleno sol o semisombra ligera para favorecer la floración y producción de frutos.
Cosecha: Producción de moras blancas comestibles desde el segundo año de cultivo.
Método de uso: Plantar en maceta o directamente en el suelo; fertilizar moderadamente durante la primavera; podar ramas secas para mantener forma y salud.
Beneficios:
Produce frutos blancos frescos, nutritivos y deliciosos.
Follaje y flores decorativos, aportando belleza al jardín.
Fácil de cultivar y mantener, resistente a plagas comunes.
Planta ecológica y sostenible, perfecta para huertos urbanos o jardines familiares.